Crónica del Festival’Era 2015 “La consolidación de un pequeño gran festival”

Después de hacer una ruta por pueblos y ciudades de media geografía catalana para recoger a tod@s l@s miembr@s de nuestra expedición al Era, conseguíamos llegar a la zona de acampada cuando DJ Capo comenzaba a amenizar las 12 horas de música non stop. El Festival’Era 2015 empezaba y nosotras nos dábamos prisa en ducharnos, montar el campamento, hacer el primer brindis… todo con el objetivo de no perdernos ni un minutos más de lo necesario.

Con puntualidad inglesa, El Último Vecino fue el encargado de abrir el escenario principal con un directo siempre eficiente, aunque más pausado que en otras ocasiones, y al que nos reconocemos adictas. Una tras otras fueron llegando las canciones de su fantástico disco debut: ‘Qué más da’, ‘Los nuevos vecinos’, ‘Los ángeles’… o las más recientes e indispensables: ‘Tu casa nueva’ y ‘Culebra, Columna y estatua’. Una pena que Gerard Alegre no tuviera su mejor día y no nos deleitara con esos movimientos a lo Ian Curtis que son tan característicos y que nos encantan.

Ultimo vecino ERA

Tras los primeros bailoteos nos dirigíamos al segundo escenario para disfrutar del directo de los mallorquines Lili’s House. La realidad fue que tuvieron problemas de sonido, tantos que no tenemos claro si este dúo llegó a interpretar algún tema completo. Sinceramente creo que deberían haber desenchufado los instrumentos y haberse marcado un acústico entre el público que permanecía sentado en el suelo aplaudiendo, a modo de ánimo, mientras ellos sonreían y daban las gracias. El entorno era perfecto para ello y hubieran sorprendido al respetable, pero bueno, en estas situaciones es donde quedan patentes las tablas de los músicos, algo que solo el tiempo proporciona. Esperamos que la próxima vez podamos disfrutarles más, ya que lo poquito que pudimos escuchar nos pareció delicioso.

ERA

Seguíamos la tarde con The New Raemon capitaneados por un Ramón Rodríguez más sonriente de lo que le solemos ver y con una gorra al más puro estilo Novedades Carminha, seguramente por aquello de que estamos en un festival rural y no hay que olvidarlo. La tónica del concierto fue tirar de clásicos como ‘La cafetera’, ‘Tú, Garfunkel’, ‘El fin de la resistencia’ o la archiconocida versión de Nueva Vulcano ‘Te debo un baile’. Aunque no podían faltar algunos de los temas de su último trabajo como ‘Oh, rompehielos’ que da nombre al disco, o ‘Reina del amazonas’.

The New raemon ERA

Decidíamos que esta era la hora perfecta para cenar, por aquello de que los platos fuertes del cartel empezarían a caer en breve y ya no habría lugar al descanso. Así que pedimos perdón a Bel Bee bee por no hacer crónica, pero fue la sacrificada por el bien de nuestros estómagos.

Era el turno de The Antlers, el trío liderado por Peter Silberman que llegaba desde Brooklyn al Festival’Era en su único concierto anunciado en nuestro país. Arrancaron con ‘Drift Dive’, dejando claro que todo el concierto iba a girar en torno a ese sonido: ensoñación, voces susurradas, guitarras sutiles, teclados certeros… pero no os creáis que lo hicieron de forma solemne, si bien es cierto que se marcaron un concierto precioso y elegante, el clima que se respiró fue más discernido de lo esperado (incluyendo algún que otro asistente al que se le habría de cortar la lengua). Una pena que las nubes impidieran que sus sonidos ensoñadores se vieran acrecentados por la puesta de sol, eso ya hubiera sido algo sublime.

Ahora os podríamos hablar del setlist, pero la verdad es que nos pasamos buena parte del concierto con los ojos cerrados y dejándonos llevar por la música. Para eso estábamos allí ¿no? Eso sí, los temas más celebrados y que nos hicieron salir de nuestra sesión de relajación interior fueron el ya clásico ‘Kettering’, la preciosa ‘I Don’t Want Love’ y la magnífica ‘Parade’. Eso sí, fue una lástima que no interpretaran una perla de la talla de ‘Palace’, aunque fue algo que nos imaginamos cuando supimos que acudirían al festival en formato trío.

Todavía con una sonrisa en la cara y algo atolondradas nos dirigíamos de nuevo al segundo escenario para descubrir a Wesphere, unos barceloneses que se plantaron en el escenario como su estuvieran en su casa y nos sorprendieron con su electrónica salpicada de sonidos pop, R&B, hip hop… Sin duda una banda a seguir y tener en cuenta.

Delorean ERA

Llegados a este punto entramos en la parte más electrónica de la noche, una faceta que caracteriza al festival y sus organizadores, os recordamos que el Festival’Era se basa, tal y como se anuncia, en la música alternativa y electrónica. Nadie mejor para iniciar esta faceta que los grandísimos, redescubiertos y esperadísimos Delorean, quienes a nuestro criterio, se marcaron el mejor concierto de la noche. Los de Zarautz se mostraron impecables en ejecución, enérgicos, cercanos y supieron conectar con el respetable a base de hits como ‘Deli’, ‘Stay Close’, ‘Destitute Time’, ‘Bena’ o la más reciente ‘Crystal’. Esta conexión consiguió que sus temas crecieran en intensidad y desataron la locura cuando interpretaron una versión del ‘Ride On Time’ ¡Magníficos!

Realizamos una breve y última excursión al segundo escenario para descubrir una propuesta cuanto menos curiosa, Tversky. Estos chicos que apenas cabían en la tarima, nos mostraron que la electrónica no es incompatible con los sonidos de saxo tenor o las flautas traveseras. Otras de esas actuaciones que solo puedes disfrutar en el Festival’Era y que estamos seguras darán mucho de que hablar.

Volvíamos al escenario principal con la sensación de que, tras el desenfreno generado por Delorean, los valencianos Jupiter Lion tenían una difícil papeleta que jugar. Y sí, al principio les costó un poco que el respetable prestase atención pero no tardaron mucho en conectar con su sonido. A partir de este momento las mesas de mezclas y un escenario reconvertido con el logo del festival en el centro sería el gran protagonista de la noche. El encargado de inaugurarlo sería Gold Panda, muchos éramos los que esperábamos con ansias esta sesión y ¿sabéis ese dicho que reza “las altas expectativas suelen defraudar”? Eso fue exactamente lo que pasó, el británico se decidió por una selección electrónica de calidad dejando a un lado sus hits propios, el resultado fue que muchos echamos de menos temas como ‘You’ o ‘Brazil’ y eso nos impidió acabar de conectar con la música.

Después llegó Sau Poler con una sesión algo más techno de lo esperado, cosa que personalmente nos hizo desconectar un poco y el que sí podemos asegurar que lo petó fue el más que experimentado DJohnston, quien nos hizo bailar hasta el último momento. Los últimos cortes coincidieron con los primeros rayos de sol y al ritmo de  ‘I Wanna Dance With Somebody’ cerrábamos el festival por todo lo alto.

Gold panda ERA

Esperamos que con esta crónica os hayáis convencido de que debéis convertir el Festival’Era en una cita obligada de vuestro verano, pero si todavía tenéis dudas os vamos a contar algunas cosillas que podéis hacer en este festival que no tienen nada que ver con la música.

  1. No vais a encontrar un entorno más bonito que la Masía Can Gascons, lejos del mundanal ruido de la civilización pero lo suficientemente cerca para que no haya problemas de transporte.
  2. En el Festival’Era podéis comer una maravillosa hamburguesa rellena de queso de cabra que quita el sentido o, entre otras muchas delicias, una coca de verdura, aptas para vegetarianos, que hizo las delicias de la que escribe ¡era como tener ángeles revoloteando en el paladar!
  3. En el Festival’Era podéis haceros infinidad de fotos recuerdo: en un tractor, en su fotomatón o en los puestos que este año Arnette, uno de los sponsors de esta edición, había instalado para ello… No os vamos a enseñar las nuestras porque son de vergüenza ajena, pero las tenemos todas colgaditas en nuestras neveras.
  4. En el Festival’Era os vais a ir a dormir pensando en las arañitas que rodean la tienda de campaña y que tus amigas te digan cosas tan bonitas como “yo mataré arañas por ti”. Pero tranquilos, os vais a despertar con cantos de pajaritos y algún que otro valido de oveja y eso compensa ¡A ver en que otro festival pueden decir eso!
  5. En el Festival’Era podéis hacer volteretas en las balas de paja y la croqueta por los aledaños del segundo escenario.
  6. En el Festival’Era también hay comando Jäger, un punto muy importante para adicta a esta bebida como nosotras.
  7. El Festival’Era es perfecto para las despistadas como una servidora. Podéis separaros de vuestras amiguis, enviaros un whatss y encontrarlas en menos de 5 minutos.
  8. En el Festival’Era puedes ir a dar una cabezadita/besico/copazo al camping y volver sin tardar más de cinco minutos
  9. En el Festival’Era puedes disfrutar de conciertos en un escenario que ha sido montado con balas de paja y cajas de Moritz ❤
  10. En el Festival’Era os enamorareis de los asientos con forma de coche de Moritz, incluso llegaréis a planificar formas para llevároslos a casa. Después os beberéis un par de Jägers, se os olvidará el plan y decidiréis seguir disfrutando de la música

RECINTO era 2

A estos 10 puntos les podéis sumar otros 20 o 30 más, la cosa es que las 12h que dura el festival se os pasarán volando y solo podréis pensar en volver.

¡Adiós Festival’Era! ¡Nos vemos en 2016!
#SomosColectivo

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2 Respuestas a “Crónica del Festival’Era 2015 “La consolidación de un pequeño gran festival”

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