El Parque de atracciones de Pasajero cierra sus puertas en Bcn

Para los que nos leéis con asiduidad no resultará ninguna novedad si decimos que Pasajero son una de nuestras debilidades. En el blog podéis leer múltiples artículos que hacen referencia a sus directos, hemos asistido a algunos de sus bolos más emocionantes como el final de gira de Radiografías, su plaza del Trigo, el PortAmérica… y más recientemente el final de gira de Parque de Atracciones de Madrid. Con estos antecedentes asumimos que nadie se sorprenderá si os decimos que el último concierto en Madrid nos supo a poco y que al día siguiente repetimos en Barcelona.

La nostálgica “Perdóname” fue la encargada de romper el hielo de una noche en la que se irían alternando canciones de sus dos discos, sin prisa y casi sin pausas. Los Pasajero encararon el concierto como si de una estancia en un Parque de atracciones se tratara. Al principio te subes en las atracciones que te hacen descargar menos adrenalina (‘Protégelo’, ‘Volverme a preguntar’ o ‘Yo tampoco’) para después, cuando te sientes seguro y has cogido el ritmo, lanzarte a la montaña rusa (‘El arquitecto’, ‘La copia de otra copia’ o ‘Intocables’) y finalmente, cuando sabes que el día se acaba, atreverte con la caída libre (‘Parque de atracciones’ o  ‘Autoconversación’).

pasajero_sidecar

Los asistentes respondieron a su energía, a sus cambios de ritmos, a esos habituales saltos de revoluciones de sus temas que hacen que en un determinado momento, cuando las guitarras de Edu rugen y la batería de Josechu se vuelve incansable, las pulsaciones se nos disparen y nos dejemos llevar por la música sin prestar atención a lo que ocurre al alrededor. Ya lo dicen sus letras “olvida las formas” y siéntete vivo porque “lo demás no importa”.

Daniel Arias (Voz/Bajo), Eduardo Martín (Guitarra), Josechu Gómez (Batería) y Javier García (teclado) abandonaban el escenario unos minutos, lo justo para tomar aire, reponerse de la brutal ‘Autoconversación’ y volver para regalarnos la maravillosa ‘Detector de latidos’. Por último, envueltos en una nube de euforia, sudor y agitación el huracán Pasajero se despedía de Barcelona y cerraba las puertas de su Parque de atracciones particular con la siempre increíble ‘Borro mi nombre’.

En definitiva, una noche en la que no se colgó el sold out y donde tampoco hubo colaboraciones ni discursos ensayados, de hecho Dani quien no dejó de sonreír en ningún momento, apenas abrió la boca. La cosa transcurrió de una forma más sencilla, cuatro tipos que se vacían sobre el escenario y comparten vibraciones con unos seguidores que les echaban de menos y ocupaban no más de medio aforo, pero ¿qué más da? Los mejores conciertos se rigen por las ganas, la ilusión y el cariño que se respiran en la sala y de todo esto, Sidecar estaba lleno hasta los topes. ¡Gracias chicos!

#SomosColectivo

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s