Crónica del festival PortAmérica 2016

¡Buenos días amiguitos de raro propósito!

¿Cómo lleváis el verano y la temporada festivalera? Nosotras, como cada año, nos encontramos inmersas en plena morriña PortAmérica, la peor depresión post festivalera del año y no es para menos, 2 días llenos de música, 2 escenarios por los que han pasado más de 20 artistas y el invitado estrella de esta quinta edición, Lorenzo y sus rayos abrasadores que se han encargado de dejarnos bien morenitas. Muchos no entenderéis que nos alegremos de la ola de calor que se instaló en el norte la pasada semana, pero tras los disgustos con las lluvias hace dos años entenderéis que prefiramos combatir el calor Estrella Galicia en mano que tener que hacer uso de los chubasqueros.

Imagen general Portamerica'15

En esta quinta edición, a pesar de los problemas técnicos de la primera jornada, el festival se afianza como uno de los principales reclamos musicales en el norte de la península, incluso compitiendo en fechas con el FIB de Benicàssim. Pero no os confundáis con esto, el PortAmérica no arrastra masas como el gigante de levante ni lo pretende. Su filosofía se centra en la variedad de estilos de su cartel con artistas que difícilmente visitan nuestro país y que en muchas ocasiones llenan el recinto de aires latinos, no olvidemos que el festival nació con la finalidad de conectar Europa y América para encontrar nuevas fórmulas de progreso económico y social a ambos lados del Atlántico. Pero PortAmérica no solo es música, también nos regala una propuesta gastronómica de calidad con un ShowRocking, donde además de poder degustar tapas elaboradas por chefs de Estrella Michelín hay actuaciones sorpresa.

Por último, aunque no menos importante, como hemos dicho otros años, otro de sus encantos es su ubicación privilegiada. Desde Porto do Molle (Nigrán) una puede recuperar energías tapeando por Vigo, recorriendo las calles peatonales de Pontevedra, visitando parajes espectaculares como Playa América, las Islas Cíes o las Playas de Nerga y Barra, al otro lado de la Ría.

Islas Cies

En definitiva, que aplican el dicho #GaliciaCalidade al pie de la letra y por ello esperamos ver a muchos de vosotros el próximo año en esta cita fija de nuestra agenda festivalera porque quien no se lo pasa bien visitando Galicia es porque no quiere. Ahora vamos a explicaros con pelos y señales como ha sido la #ExperienciaPortAmérica de este año 🙂


VIERNES 15 DE JULIO DE 2016
Cortes de luz, espumillón y… ¡qué viva Islandia!

A las 18:10h arrancaba la quinta edición del PortAmérica con los vigueses Dallasgracias en el escenario Flooxer. Con la ilusión y la motivación que da tocar en casa aprovecharon el poco tiempo del que disponían para propagar el enefenio entre el público madrugador con un setlist formado por los temas de Enefene, su último trabajo, y de La Increíble Historia de la Chica de Australia. ‘París’, ‘Pánico y Giga’, ‘Ritual’, ‘P1PL’, ‘El Chico de Australia’ o ‘El Fin de los Buenos Días’ dieron muestra del buen pop que saben hacer. Ya os lo decíamos en nuestras recomendaciones, son como los mejillones al vapor, sencillos y sobrados de calidad.

Como llegamos al recinto del festival justo cuando comenzaban a tocar Dallasgracias, no tuvimos tiempo de cotillear así que decidimos echar un vistazo y nos encontramos con que había un número de cabaret (toda nuestra admiración por realizar su trabajo maquillados y vestidos para temperaturas más agradables), una peluquería, puestos de ropa y complementos… vamos que entre una cosa y otra nos perdimos la actuación de Australia. ¡Lo sentimos chicos!

Amaro Portamerica

El encargado de estrenar el escenario Son Estrella Galicia fue Amaro Ferreiro quien bajo un sol cegador y acompañado de Marta Toro y Fiz Novoa presentaba Biólogo, su último LP, ante un público ya numeroso. Canciones de letras cuidadas y una voz amable que gusta nada más oírla, normal que la gente corease el nombre de Amaro y disfrutase con canciones como ‘Trueno y Relámpago’, ‘Biólogo’ o ‘Enfermedad Estéreo’ ¿cómo no hacerlo? A continuación comenzaban las carreras ante la primera actuación sorpresa de la tarde, la viguesa Carmen Johns fue la encargada de inaugurar el escenario del Showrocking, ese lugar por el que pasan artistas que no figuran en el cartel y al que se sube Pepe Solla cuando cambia los fogones por la guitarra. Desde luego estos miniconciertos consiguen, edición tras edición, mantener nuestra curiosidad alerta.

La tarde seguía su curso y los siguientes en subir al escenario Flooxer fueron Sonido Gallo Negro. No os vamos a engañar, hasta que el festival los confirmó no habíamos escuchado hablar de esta banda pero, como en anteriores ediciones, los ritmos latinos resultaron ser un acierto. Los primeros bailoteos de la jornada nos los patrocinó el combo originario de Ciudad de México gracias a su música tropical basada en la cumbia, la Chicha y el Mambo, entre otros… pero dados la vuelta con la aportación de Guitarra eléctricas, Fuzz, Organos Farfisa y Theremim. Todo ello revestido de un contexto místico con máscaras, trajes de esqueletos y la proyección de audiovisuales. ¡Un buen espectáculo! 

Gallo negro Portamerica 2

Antes de que el concierto de los mexicanos acabara ya éramos muchos los que nos dirigíamos al escenario del showrocking porque un piano rojo había a parecido en escena y ¿quién no conoce ese piano? ¡Es el de Iván Ferreiro! El de Nigrán, un clásico de los conciertos sorpresa del festival, aparecía en mitad de una gran ovación y bromeando decía “este año para variar voy a cantar canciones de Los Piratas”. Lo que siguió a esta afirmación fue un karaoke colectivo con ‘El equilibrio es imposible’, ‘Años 80’ y ‘Ciudadano A’.

Sigue la tarde, sigue el calor, nos encontrábamos a unos 30 grados cuando los chicos de Pony Bravo tomaban el escenario Son Estrella Galicia sonrientes y bromeando sobre la temperatura “Sabéis que venimos de Sevilla ¿no? Aquí hace un clima estupendo”. En lo que llevamos de año hemos visto a los sevillanos unas cinco veces, siempre demuestran la calidad de su sonido, su presencia escénica, así como lo acertado de una propuesta que aúna ironía y crítica social. Pero hemos de reconocer que esta actuación nos resultó más enérgica y animada, algo que tuvo que ver seguramente con la hora del concierto.

izal Portamerica

Todavía estábamos hidratándonos y eligiendo los pinchos que íbamos a probar cuando ‘Copacabana’ de Izal comenzaba a sonar. No os vamos a engañar, sin buscarlo vemos más a esta banda que a nuestros padres por eso ni nos molestamos en darnos prisa por acercarnos al escenario y seguimos saboreando un salteado de choquitos encebollados en su tinta y un curry de trucha con tomate choricero y puré de camote ¡exquisitos! Tras la suculenta cena nos dirigimos al escenario Flooxer, allí Izal estaba desplegando sus armas y he de reconocer que lo estaban haciendo con bastante más rotundidad que en anteriores festivales. No sé si la causa fueron las meigas, los aires del norte o que el público del PortAmérica no estuvo tan receptivo inicialmente como la banda está acostumbrada, pero la cuestión es que Mikel y compañía estuvieron bastante más empáticos que en las últimas ocasiones que les hemos visto. No sé si se nos pasará el empacho y volverán a gustarnos como lo hicieron en su día o seguirán haciéndose bola, pero lo que sí podemos afirmar es que el viernes nos lo pasamos muy bien bailando, desde las últimas filas, temas que ya son clásicos festivaleros como ‘La mujer de verde’ o ‘Pánico Práctico’. Al César lo que es del César.

A continuación, seguimos la luna enorme que el escenario SON Estrella Galicia nos muestra y que marca el camino al concierto de Amaral. Que conste en acta que las representantes del Colectivo que visitamos el festival no nos consideramos seguidoras de los maños, de hecho en un alarde de estupidez si hubiera habido algún otro concierto solapando horarios lo hubiéramos cambiado, pero no podemos alegrarnos más de no haberlos hecho porque ¡vaya conciertazo se marcaron! La voz de Eva brilló, el setlist no pudo estar mejor elegido y sus temas de siempre nos sonaron mejor que nunca, una pena que su ‘Sin ti no soy nada’ se viera deslucido por un apagón del sonido que tardo varios minutos en solventarse. Eso sí, el público, entregado como en ningún otro concierto de la jornada, siguió cantando el tema y el resultado fue un momento improvisado pero precioso.

Amaral

Desde Reikiavik llegó la banda revelación de la noche, FM Belfast subieron al escenario dispuestos a repartir espumillón, alegría, diversión y mamarrachismo a partes iguales. Pocas veces nos lo hemos pasado tan bien en un concierto del que no conocemos ni una sola canción y es que los islandeses otra cosa no, pero ingeniosos y bailongos lo son un rato. Vimos como su cantante se paseaba por el escenario bailando con todos los adornos navideños que había encontrado, como el batería tiraba los platos, como se rasgaban camisetas con los dientes y como algunos de los músicos correteaban por el escenario con pantalones cortos… pero si hasta nos hicieron cantar a lo hincha de su país en la Eurocopa ¿no es para jurarles amor eterno?

Son más de las dos de la mañana cuando tras hidratarnos y rebajar nuestro subidón nos dirigimos al escenario SON Estrella Galicia y nos lo encontramos sin sonido y con unos Molotov llevándose las manos a la cabeza. Por suerte los técnicos de sonido salieron al rescate de estos míticos roqueros y este primer apagón duró poco pudiendo disfrutar después de temazos como ‘Frijolero’ o ‘Gimme Tha Power’. Pero ya se sabe que cuando estás en tierra de meigas estas son las que mandan y que cuando se empeñan en algo no paran hasta que lo consiguen, así que hubo un segundo apagón. Este nuevo contratiempo no amilanó a los mexicanos que tras recuperar el sonido volvieron salir al escenario con la misma fuerza que al principio, demostrando una vez más sus tablas y buen sentido del humor. Pero la del viernes no era su noche y tras un tercer apagón abandonaron el festival aplaudiendo al público que todavía los coreaba. Y sí, aunque parezca imposible estuvimos en un concierto de Molotov y ’Puto’ no sonó. ¡Indignante!

Hacemos un inciso aquí para dar nuestra opinión sobre estos sucesos. Todos sabéis de nuestro amor incondicional por el PortAmérica, siempre os contamos sus lindezas y apoyamos a su organización, pero tres cortes de sonido y el abandono de una banda, sin tocar todo el repertorio que tenían preparado, por problemas técnicos es algo IMPERDONABLE. Más aún si se tiene en cuenta que Molotov tendrían que haber tocado en la edición del 2015 y finalmente cancelaron el concierto. La realidad es que se dinamitó el que tendría que haber sido el concierto de la noche y a día de hoy seguimos esperando una explicación o disculpa por parte de la organización.

La encargada de cerrar la noche fue EME Dj con una sesionaza que nos hizo bailar de lo lindo con una sesión de nivel y en la que no faltaron ‘Mi fábrica del baile’ de Joe Crepúsculo o ‘Speeddance’ de Reptile Youth. ¡Vaya forma de quemar zapatillas!

Tras ella abandonábamos el recinto con una sensación agridulce, durante toda la noche lo habíamos pasado muy bien, pero lo de Molotov había sido muy fuerte. Además muchas dudas sobrevolaban nuestras cabezas ¿pasaría lo mismo el sábado? ¿le ocurriría a Bunbury? ¿tendríamos que pegar fuego al recinto? Todas las respuestas y muchas más cositas si seguís leyendo 😉


SÁBADO 16 DE JULIO DE 2016
El hombre delgado que nos volvió a enamorar

Cansancio, calor, nerviosismo y excitación, estas son las palabras que resumen nuestra segunda jornada en el PortAmérica. Andábamos tan cansadas que decidimos dejar el coche en casa y utilizar los autobuses gratuitos que el festival con la ayuda de Ron Barceló habían colocado desde Vigo. Nuestra llegada al recinto coincidía con el final de la actuación de Retrovisor en el escenario Flooxer. Así que decidimos que lo más acertado era dirigirnos a la zona del Showrocking para merendar una ensalada de verduras, bonito y sopa de tomate, así como unos bocadillos de lacón, aguacate y chimichurri mientras esperábamos la sorpresa que Ángel Carmona había anunciado en Twitter. ¡Todavía se nos hace la boca agua al recordarlo!

La sorpresa no era otra que el mismo Ángel Carmona guitarra en mano, acompañado de Manolito de Niño y Pistola y Ruli de Os Amigos dos Músicos sobre el escenario, gracias a esta fantástica reunión pudimos disfrutar de uno de los momentos más gloriosos del Showrocking, la interpretación de ‘Harvest Moon’ de Neil Young, definir ese momento de mágico se queda corto. Poco después se sumaría al trío Pepe Solla quien lo mismo hace cocina y hace un pincho, que abre el chiringuito, que toca la guitarra ¿hay algo que este señor no haga bien?

myles sanko Portamerica

A continuación, sobre el escenario Flooxer y bajo un sol de justicia, tendría lugar uno de los mejores conciertos de la jornada. Myles Sanko, junto a una maravillosa banda de ocho músicos cada cual más talentoso, se presentaba por primera vez en Galicia y nos ofrecería un concierto centrado en las canciones de su último trabajo discográfico, Forever Dreaming. El británico está claramente influenciado por los grandes del soul como Bill Withers, Marvin Gaye o James Brown; recupera su legado, su instrumentación, sus melodías… pero las dota de un sonido contemporáneo pasando del rock, al blues o al funk sin apenas esfuerzo y con una elegancia que atrapa. Sumad a todo esto una capacidad vocal espectacular de Sanko, su simpatía, su capacidad de conexión con el público, sus habilidades de showman (no paró quieto ni un momento) y tendréis una combinación ganadora. El público que al principio se mostraba tímido, fue contagiándose de la energía y vitalidad que flotaba en el ambiente y respondió con las manos en alto cuando se pedía, acompañando con palmas, bailes (sobre todo en los momentos en que Sanko se puso más funk) y algún que otro grito de “¡guapo!”. En definitiva, un concierto difícil de olvidar.

No solemos extendernos mucho en los comentarios de los conciertos porque a la mayoría de las bandas las conocéis u os hemos hablado previamente de ellas, pero en este caso hemos hecho una excepción. Las actuaciones como esta son la esencia del PortAmérica ¿qué otro festival de estas características incluye a un soulman en su cartel? Eso sí, tras su paso por Nigrán y Barcelona al día siguiente estamos seguras de que en breve se hablará mucho de él.

La encargada de abrir en esta jornada el escenario SON Estrella Galicia fue Leiden, llegada de México y con fama de ser una de las representantes de la nueva canción latinoamericana inundó el recinto de color, sonrisas y cumbias compuestas a partir de experiencias personales. Justo después, una nueva sorpresa en el Showrocking se encargaba de traer sonidos celtas a Nigrán, Xosé Manuel Budiño fue quien puso un toque diferente al festival. Para quien piense que un “gaitero” poco pinta en un festival de las características del PortAmérica les diremos que está equivocado, su estilo folk llevado a sonidos más contemporáneos encajó muy bien y, a la vista del gran número de público que congregó podemos decir que gustó tanto a propios como a extraños. 

gaitero Portamerica

Llegaba el turno de que los Furious Monkey House subieran a las tablas del escenario Flooxer y demostraran que las nuevas generaciones del rock vienen pisando muy, pero que muy fuerte. Para quien no los conozca os resumiremos el concierto de forma resumida: cinco niños y su profesor de música tocando canciones de los Pixies y temas al más puro estilo de los noventa mientras disfrutan y dejan a más de uno con la boca abierta y preguntándose ¿qué he estado haciendo toda mi vida? Mención especial al color de la voz de Mariña porque nos parece maravillosa.

Y entonces llegó el momento que estábamos esperando desde que entramos en el recinto, Bunbury y los Santos Inocentes hacían aparición en el escenario SON Estrella Galicia y el mundo dejaba de tener importancia. Enrique Bunbury, el maño más universal y ex-Héroes Del Silencio, cumple treinta años de carrera y ha decidido realizar una gira por festivales antes de comenzar su periplo por salas y grandes recintos. En un primer momento sentimos dudas, no sabíamos si su propuesta sería compatible con el formato festivalero; pero ahora, tras ver como reaccionó el público de PortAmérica, las dudas se desvanecen y podemos afirmar que ha sido todo un acierto, está claro que el truco estaba en saber qué festivales visitar. Sí, sabemos lo que estáis pensando, no parecen muy imparciales y lo reconocemos, ni lo somos ni pretendemos serlo. De hecho, voy a cambiar la forma de narrar este concierto y me paso a primera persona porque Enrique Bunbury es uno de mis gurus personales, la admiración que siento tanto por su persona como por el personaje que ha creado es tal que no tengo intención de esconderla. Ahora podéis optar por dos alternativas: leer el siguiente párrafo u obviarlo, ambas decisiones son perfectamente validas.

Bunbury

Bunbury y los suyos nos regalarnos uno de los mejores conciertos de la jornada arrancando con una ‘Iberia sumergida’, tema que me hizo retroceder a mi adolescencia y consiguió que el vello se me erizara por primera vez. Pero esta no sería la única vez que el maño hiciera felices a los fans de su primera época y, por simpatía,  a una servidora. En ‘Mar adentro’, mi canción favorita de Héroes, me emocionó; en alguna estrofa de ‘Avalancha’ mi voz decidió marcharse y en ‘Maldito duende’ perdí el mundo de vista mientras la envidia me corroía al ver como las primeras filas eran abrazadas y jaleadas por el maño. Pero la intensidad no es solo cosa de los primeros años, ‘Despierta’ fue sublime; la nueva versión de ‘Infinito’ es simplemente maravillosa; ‘El hombre que no flaqueará jamás’ sonó más cierta que nunca; ‘Puta Desagradecida’ fue interpretada con auténtica pasión y hasta hubo bailes en ‘Que tengas suertecita’ o ‘El Extranjero’. Tampoco faltaron las sonrisas de complicidad con otros asistentes y es que a veces las palabras sobran. Las lágrimas no hicieron acto de presencia hasta ‘Lady Blue’, tema con el que se despidieron del festival. En definitiva, por mucho tiempo que pase, ver a los Santos Inocentes en acción sigue siendo una delicia: la batería de Ramón Gacias continua siendo el corazón que hace que todo fluya a la perfección; el bajo de Robert Castellanos podría poner cachondo al más casto del lugar; los teclados de Jorge Rebenaque, así como sus momentos estelares tocando el acordeón, son para enmarcar; las guitarras de Alvaro Suite y Jordi Mena son como el vino, mejoran con el paso de los años. Pero lo que está claro es que Enrique sigue siendo el gallo del corral y todo en él continua pareciendo brillante: actitud, puesta en escena, capacidad vocal… una lástima que el formato para festivales tenga el tiempo tan limitado, será en otoño cuando pueda mostrar el show completo y demostrar que, pasen los años que pasen, la leyenda de Bunbury sigue viva y no tiene intención de desvanecerse.

A partir de este momento todo resulta algo difuso porque andábamos deshidratadas,con la adrenalina disparada y el cerebro lleno de endorfinas, así que espero que nos disculpéis si os podemos hablar más bien poco de lo que aconteció en el concierto de The Undertones simplemente nuestro cuerpo pedía un descanso a gritos, o más bien a temblores. Cuando llegó el turno de Love of lesbian ya nos habíamos recuperado y nos unimos a la muchedumbre que se agolpaba ante el escenario SON estrella Galicia dispuestas a bailar y corear canciones que ya son himnos como ‘Belice’, ‘Algunas plantas’ o ‘Club de fans de John Boy’, pero también los temas de su último trabajo El poeta Halley. Un disco más arriesgado que los anteriores, en el que se combinan joyas como ‘Bajo el volcán’ o temas tan bailables y divertidos como ‘I.M.T’ o ‘El Yin y el yen’ que en directo se nos hacen ascender al mismo nivel que con algunos de sus clásicos. En definitiva, uno de los conciertos más esperados de la noche en el que los catalanes no defraudaron.

La temperatura empieza por fin a darnos un respiro cuando Talisco, capitaneada por Jérôme Amandi, suben al escenario. Esta actuación es un claro ejemplo de cosa que hacen de PortAmérica algo especial, es su primera vez en España y ya os adelantamos que por la calidad de su propuesta no será la última. El último concierto que vivimos en la noche fue el de León Benavente y se podría pensar que las casi dos y media de la madrugada no es la mejor hora para el cuarteto, pero no podría estar más equivocados. ¡Vaya bolazo se marcaron! Los leones son músicos en mayúsculas, contundentes y enérgicos. Para colmo, su último trabajo ha conseguido convertirlos hacerles ganas una mayor presencia escénica ¿recordáis cuando en su anterior gira tocaban ‘Ser brigada’ y tanto Abraham Boba como el público enloquecían? Pues en esta nueva etapa lo de abandonar la seguridad de sus teclados parece ser la nota dominante ¡Gran concierto!

elyella Portamerica

Y así, en mitad de una explosión de confeti y serpentinas Elyella Dj cerraban el festival con una sesión de música electrónica de esas que hacen bailar al más soso del lugar. Hasta el año que viene PortAmérica, una vez más, ¡nos has hecho muy felices!

¡Larga vida al PortAmérica!
#SomosColectivo

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2 Respuestas a “Crónica del festival PortAmérica 2016

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