Crónica del PortAmérica 2017: “La edición más bonita”

¡Buenos días amiguitos de raro propósito!

¿Cómo lleváis el verano? Nosotras, como siempre en estas fechas, nos encontramos inmersas en plena morriña post PortAmérica, la peor depresión festivalera de todo el año. Muchos no entenderéis el por qué nuestro cariño hacía este festival, seguro que alguno se estará preguntando “¿pero si coincide con el FIB que estaban haciendo en Caldas de Reis?“, incluso habrá quien se esté preguntando “¿dónde leches está Caldas de Reis?“. Pues bien, además de las razones obvias como que es el encuentro perfecto entre música y gastronomía, para nosotras hay una razón romántica y es que desde hace cinco años PortAmérica se ha convertido en el punto de reunión entre las chicas del Colectivo. Aquí nos desvirtualizamos y aquí nos reencontramos anualmente. Tres días de música, descubriendo artistas procedentes del otro lado del charco, pinchos preparados por Estrellas Michelín, abrazos, risas, confetti y muchos corazones (reales y metafóricos en forma de pegatinas y/o globos).

Por todo esto nos alegramos enormemente de poder decir que PortAmérica ha cerrado su sexta edición con un balance muy positivo y se ha consolidado como el encuentro perfecto entre artistas de renombre internacional y lo más sonado del pop rock nacional en tierras gallegas. Tres jornadas rebosantes de buen ambiente y marcadas por el calor que se combatía a base de Estrella Galicia, descansos en la zona Ron Barceló o chapuzones en el río Umia. Todo ello sazonado por los productos gallegos servidos en los food trucks o los pinchos de alta cocina del Showrocking comisado por el gran Pepe Solla. El hecho de que se enmarca dentro del Cultura Quente y se trasladara a la Carballeira de Caldas de Reis, alejándolo de la playa, inicialmente no nos pareció una buena idea pero no podíamos estar más equivocadas. Ya lo dice el refrán “a quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija”, por eso la realidad es que el cambio de ubicación ha sido todo un acierto y el festival ha ganado personalidad, encanto y ha proporcionado a los asistentes un alto grado de comodidad imposible en su anterior emplazamiento.


Jueves 13 de julio de 2017

Nuestra nueva experiencia PortAmérica empezaba con asombro. Asombro por ver lo bonita que era la Carballeira, lo rodeadas de naturaleza que íbamos a estar, lo enorme y cuidado que estaba el showrocking y las múltiples opciones para descansar que había en la zona Ron Barceló. Pero lo que más nos sorprendió fue que en el Escenario SON Estrella Galicia los árboles invadían literalmente sus laterales y se adentraban en su interior ¡qué preciosidad! El problema de tanto asombro, novedad y nuevas zonas que descubrir fue que nos despistamos perdiéndonos casi todo el concierto de los peruanos Kanaku y el Tigre, ya sabéis que somos de voluntad voluble pero hay que querernos así 😉

Nuestra primera experiencia musical llegó en el Escenario Cultura Quente de la mano de Ángel Stanich que se hizo rápidamente con los presentes a base de ironía, crítica, rabia y disparos certeros en forma de temas como ‘Metralleta Joe’, ‘Camino ácido’, ‘Carbura’ y, mi favorita, ‘Señor Tosco’. A continuación, en el lado opuesto de la Carballeira, el Escenario SON Estrella Galicia levantaba el telón para recibir a una de las máximas exponentes del rock en la actualidad, Nikki Hill. La americana es el vivo ejemplo de como debe ser una diva, una puesta en escena impecable, energía, ritmo, pasión… su actuación causó tal revuelo que por un momento nos encontramos algo desorientadas, de hecho creemos que a ella también le pasó porque saludó varias veces a Nigrán. Tranquila Nikki, todas nos equivocamos y tú eres tan grande que seguro que Caldas te lo perdona xD

Llegaba el momento de que el escenario del Showrocking cobrara vida y como viene siendo costumbre fue Iván Ferreiro quien lo inauguró con versiones de otros artistas, a pesar de que volvería a actuar en el escenario principal en apenas unas horas. Esta no sería la única actuación, más tarde sería Carmen Picado quien nos sorprendiera con su bonita voz.

Nuestro gran descubrimiento de la jornada fueron Aterciopelados que trajeron sus ritmos mestizos al Escenario Cultura Quente. Los colombianos capitaneados por la grandísima Andrea Echeverri consiguieron hacernos bailar y disfrutar con su rock protesta en el que hablan de conciencia social, injusticia política, medio ambiente, los derechos de las mujeres… todo ello salpicado por una divertida puesta en escena. ¡Maravillosos! Con este chute de energía nos dirigimos a disfrutar del clásico por excelencia del festival, Iván Ferreiro. El gallego, sabiéndose ganador y escoltado por su inseparable hermano, Amaro Ferreiro, así como por una banda llena de grandes como Ricky Falkner o Emil Sainz, presentó muchos de los temas de su último trabajo Casa (Warner Music, 2017). Pero como siempre, con lo que la audiencia vibró de verdad fue con algunos de esos himnos generacionales con los que cuenta en su repertorio y en el de Los Piratas como ‘Turnedo’ o ‘Años 80’.

Aunque todavía había quien andaba con un nudo en la garganta la música no se para y Carlos Sadness fue el siguiente en hacer aparición en el Escenario Cultura Quente. El músico con la melena más envidiada del panorama nacional como siempre consiguió crear una atmósfera divertida y colaborativa gracias a la entrega de sus seguidores coreando todos y cada uno de los temas. A continuación, tendríamos que hablaros del concierto de The Horrors, uno de los platos fuertes de la noche, pero el cansancio y el hambre comenzaban a hacer mella en nuestros cuerpecitos, así que decidimos irnos a cenar.

Sé que habrá quien piense que estamos locas, pero es que los veremos en breve en sala y no teníamos ninguna intención de perdernos a nuestros adorados Niños Mutantes. Cada uno con sus prioridades, pero cuando Niños Mutantes (acompañados por Alonso Díaz, cantante Napoleón Solo) subieron al Escenario Cultura Quente pudimos corroborar que no eramos las únicas deseosas de disfrutar de los granadinos y los temas de su último disco, Diez. Un disco surgido tras la crisis interna que sufrió la banda tras celebrar sus 20 años de trayectoria y que se ha desvelado como un punto de inflexión del que han resultado un puñado de canciones breves y directas que suenan como cañonazos en el escenario. Aunque claro, como ocurre siempre, los momentos más celebrados fueron canciones que ya son himnos como ‘Las noches de insomnio’, ‘Náufragos’ o la marca de la casa, ‘Errante’.

A continuación, una banda que no deja indiferente a nadie, los ruidistas Triángulo de Amor Bizarro llegaban desde Boiro para arrasar con su potente directo y dispuestos a cerrar el escenario Estrella Galicia por todo lo alto con temazos como ‘Desmadre estigio’ o ‘Estrellas místicas’. El encargado DJ Ilmo. Sr. Fiuza era el encargado de animar la fiesta hasta altas horas, pero nosotras ya no podíamos más y ya sabéis… a veces un abandono a tiempo es una victoria.


Viernes 14 de julio de 2017

Nuestra segunda jornada comenzó tomando unos vermuts Yzaguirre en la Praza do Camiño en una zona que el festival había habilitado. Así, entre vermuts, pinchos de tortilla, bailoteos, risas… se nos pasó media mañana y no llegamos a tiempo para el concierto de Say my name, unos de los ganadores del concurso Sonidos Mans.

Al que sí que llegamos a tiempo fue a Mateo Kingman y a la presentación de su primer largo, Respira, en el escenario Cultura Quente. ¡Bendito momento! Hace una semana de este concierto y todavía nos preguntamos cómo es posible que no hubiéramos descubierto antes a este artista. Su propuesta es una fusión de sonidos orgánicos y electrónicos, salpicados de hip-hop y pop que causa un efecto inmediato en el cuerpo y provoca necesidad de bailar. Para colmo, el ecuatoriano es una pura fuerza sobre el escenario, no deja de bailar y dar vueltas mientras defiende las cualidades purificadoras y sanadoras de la música ¡Fascinante!

Después de esta sobredosis de energía nos pegamos una buena carrera hacía el escenario SON Estrella Galicia porque no os lo vamos a negar, el concierto de Rufus T. Firefly nos provocaba mariposas en el estómago. Ver como su Magnolia, cobraba vida y desplegaba toda su fuerza en un escenario rodeado de naturaleza cuando el disco trata precisamente eso nos parecía algo muy bonito y claro, no nos equivocamos. Víctor, Julia y los suyos nos regalaron, pese a la temprana hora, uno de los mejores conciertos de la jornada y nos hizo entrar en una especie de trance silérgico ¡Maravilloso!

Todavía emocionadas veíamos como el Showrocking volvía a encender las luces de su escenario mostrando una super banda formada por Juan Alberto de Niños Mutantes, Jorge de Vetusta Morla, Josechu de Pasajero, Pepe Solla y Alice Wonder, quien horas antes se había encargado de inaugurar esta jornada de conciertos sorpresa. Una maravilla, vamos.

Después de este vaivén de sensaciones nada mejor que unos bailoteos, Estrella Galicia en mano, con Los amigos invisibles de nuevo en el escenario Cultura Quente.  El directo de los venezolanos es una fiesta total y consiguió que hasta los más escépticos del lugar bailaran al ritmo de temas como ‘La que me gusta’ o la divertida ‘Mentiras’, básicamente porque si no te lanzas con su música es que estás muerto por dentro. Por cierto, como curiosidad, tienen un merchandising de lo más curioso con tangas unisex incluidos.

Llegados a este punto el recinto lucía un aforo considerable, el concierto de Kase.O se acercaba y eso se notaba en el ambiente. Muchos se agolpaban en las primeras filas del escenario SON Estrella Galicia, otros se movían nerviosos entre la multitud y daban las últimas carreras a las barras, para conseguir un buen sitio y disfrutar de El Círculo, el último disco del rapero maño. En nuestro grupo había disparidad de opiniones ‘en serio nos vamos a quedar a un concierto de rap’ decían unas, ‘yo es que era muy de Violadores’ decía la catalana… al final ganó la curiosidad de unas y la insistencia de la otra, nos quedamos y ¡vaya forma de gozarlo! Con este disco Javier Ibarra (Kase.O) se aleja del funk, de los bombos y las cajas, experimentando con música más orgánica e instrumental, aumentando la capacidad de transmisión de sus letras en detrimento de perder algo de fuerza.

Pero no todo iba a ser su nueva etapa porque su objetivo era que le viéramos ‘Repartiendo arte’ y para eso no podían faltar algunos guiños a Violadores del Verso, la banda con la que se dio a conocer. Allí estuvieron ‘Cantando’ o ‘Ninguna chavala tiene dueño’ por ejemplo, para hacer gozar al personal. En definitiva, Kase.O sigue dominando el micro como nadie y tal y como dice ‘Pásatelo’, el rey del estilo tiene un nombre… ¡viva la madre que te parió!

Después de esta vuelta a la adolescencia y de todas las emociones que llevábamos hasta el momento, estábamos exhaustas y decidimos ir a investigar la zona que había montado Ron Barceló junto a los food trucks. Lo que no esperábamos es que tras un breve descanso en una confortable hamaca la música procedente de “La Duendeneta” nos atrapara y nos quedáramos casi dos horas bailando pelotazos mientras BNegäo & Selectores de FrequenciaAsian Dub FoundationZuco 103 hacían de las suyas por los escenarios de PortAmérica. Nuestra vuelta a la realidad llegó en forma de grito de uno de los compañeros festivaleros ¡que nos perdemos a Novedades!

Novedades Carminha, nuestros caprichitos preferidos de Santiago, se encargaron de poner patas arriba el recinto y obligar a todo el personal a cantar, bailar y porque vamos a esconderlo, perder la dignidad con su ‘Fiesta Tropical’, cara dura y el ritmo de canciones como ‘Que dios reparta fuerte’, ‘Antigua pero moderna’, ‘Quiero verte bailar’ o, su último éxito, ‘Yo te quiero igual’. ¡Qué grandes son, joder!


Sábado 15 de julio de 2017

El sábado, cuando abrimos los ojos, todo se nos hizo cuesta arriba. Hacía muchísimo calor, estábamos agotadas, el cartel de la jornada no nos acababa de convencer y no nos sentíamos capaces de entrar al recinto a primera hora. Entonces abrimos Twitter y tuvimos sensaciones encontradas, por un lado estábamos tristes porque el concierto de Enric Montefusco se anulaba, pero como resultado se atrasaban los horarios de la jornada y eso nos parecía maravilloso.

Nuestra entrada coincidió con el concierto de Fizzy Soup, ganadores del concurso Sonidos Mans. Los de Cuenca subían al escenario bajo un intenso calor y con muchos kilómetros a sus espaldas, pero no por ello se amilanaron, más bien al contrario. El cuarteto nos regaló un intenso concierto pasando del folk, al rock y al grunge con una facilidad tan pasmosa como adictiva, prueba de lo que digo es que todo el que andaba desperdigado por el recinto acabó congregado frente al escenario Cultura Quente moviéndose al ritmo de su música. Destacamos la descarga de energía que transmiten en las partes instrumentales de sus canciones, porque los Fizzy pueden ser melosos, pero también salvajes si se lo proponen. ¡Enhorabuena chicos!

Y llegó el turno de Igloo. Que no era un concierto cualquiera de la banda eso lo sabían hasta los niños que pululaban por la Carballeira. La banda tocaba en casa. Amigos, familia y seguidores les esperaban a pesar de la temprana hora de su concierto. Beni, Julián, Juanma y Alberto lo sabían y salieron a tocar con una ilusión que no sólo se traducía en sus sonrisas y miradas cómplices, también en la energía que desprendían a cada tema que iban tocando. El ambiente en la Carballeira era brutal y sí, lo reconocemos, se nos fue un poco de las manos el tema globos, confetti y serpentinas voladoras pero que leches, habíamos ido a disfrutar y ya sabéis que si algo nos gusta más que el Jäger es el mamarracheo.

‘Ausencia Parcial’, ‘Hans Solo’ o ‘La Reina Ourensana’ nos hicieron bailar con facilidad pero mentiríamos si no dijéramos que nos moríamos de ganas por escuchar eran sus temas nuevos. Y sonaron de forma impecable ‘Gigante’ y ‘Generación Fatal’, como pepinazos poperos que son mientras que ‘Olla pra Min’ puso la nota emotiva al concierto cuando Beni lo dedicó a la memoria de Juan Fernández, componente del grupo Samba de quien es originaria la canción y también padre de Juama, así como tío del propio Beni. En ese momento a todos los que allí estábamos se nos encogió un poquito el corazón pero enseguida pensamos que la mejor manera de honrarle era bailando, palmeando y cantando y así se hizo. Con ‘Sin Mentiras’ todas las almas que se congregaron bajo la Carballeira despidieron a Igloo como se merecía, bailando y cantando hasta quedarse sin aliento. Queridos Igloo, si lo que pretendíais era que vuestro paso por el PortAmérica dejase huella, que sepáis que la habéis dejado marcada a fuego ¡Conciertaco!

La actuación de Siddhartha en el escenario Estrella Galicia daba paso a DePedro, que llegaba a Caldas dispuesto a tender puentes con su música mestiza y fronteriza. Jairo y los suyos consiguieron que mantuviéramos el ritmo y moviéramos las caderas mezclando temas de su nuevo trabajo El pasajero con algunos que ya son clásicos como ‘Como el viento’ o ‘Hombre bueno’.

Llegados a este punto de la jornada llegaba nuestro drama personal, no nos convencía nada lo que venía a continuación. Que nadie nos malinterprete, Quique González y su banda nos parecen maravillosos, ‘Salitre’ y ‘Vidas cruzadas’ son preciosas, ‘Charo’ a dúo con Nina es simplemente sublime pero sentaditas en una sala; no de pie, a esas horas, con calor y después de dos días de festival. Por eso tras darle una oportunidad decidimos hacer una nueva excursión a la zona Barceló y ver el ambiente, allí descubrimos un Twister gigante que nos hizo sentirnos como niñas, además de una nueva sesión en éxitos procedente de “La Duendeneta” que nos hizo volver a perder la noción del tiempo perdiéndonos buena parte del concierto de Leiva. La vida y sus cosas… aunque también debemos confesar que nunca fuimos muy de Pereza, así que de rebote tampoco nos esforzamos mucho en saber que hora era.

A los que sí que no teníamos intención de perdernos era a los mexicanos Porter que desplegaron su rock experimental en el escenario Cultura Quente. Pero no nos engañemos, la gran mayoría de los asistentes estaba allí esperando a otro de los pilares de PortAmérica en la mayoría de las ediciones, Xoel López (todavía recuerdo su dueto inesperado junto a Ferreiro en la segunda edición del festival). El gallego se sabia esperado y en lugar de ofrecer su habitual show decidió ir más allá y sumar a su habitual banda la sección de viento de Leiva formada por Tuli y Gato Charro ¿el resultado? Un concierto sublime, de esos que se deberían estudiar en las clases de música y que pasará a la historia del festival como una de sus mejores actuaciones, sino la mejor. Poco importó si los temas que interpretaban eran de su época en solitario, ‘Yo solo quería que me llevaras a bailar’ o ‘Hombre de ninguna parte’, o de su anterior proyecto Deluxe, ‘Historia universal’ o ‘Reconstrucción’, el público lo coreaba y aclamaba todo.

El clímax llegaría en forma de dos canciones ‘Tierra’ y ‘Que no’, esta última fue elegida para finalizar el concierto y disparó definitivamente la adrenalina de todos. En pleno éxtasis colectivo Xoel y su mega banda abandonaban el escenario haciendo la conga y en mitad de la ovación más grande que se pudo escuchar en la Carballeira durante las tres jornadas. Para que os hagáis una idea del ambiente tomamos prestada esta foto de la portada de PortAmérica en Facebook ¡Sublime!

Si de algo nos sirvió el concierto de Xoel, además de para babear, fue para venirnos arriba y marcarnos unos bailoteos al ritmo del mambo y la cumbia de la Orkesta Mendoza en el Escenario Cultura Quente, justo antes de que los barceloneses Yall cerraran el Escenario SON Estrella Galicia al ritmo de ‘Hundred Miles’.

La cosa es que contrariamente a lo que muchos podrían esperar la jornada no acabó aquí, sino que volvimos al escenario Cultura Quente para cerrar la noche al ritmo del Instituto Mexicano del Sonido. La banda, a los que nosotras apodamos los Perro mexicanos, se encargó de ofrecernos el mejor cierre de los tres días a base de una curiosa propuesta que mezcla cumbias, pop y electrónica bailable. A partir de ahora mi lema es “Cumbia is the answer” y ‘Yo digo baila’ es uno de mis himnos porque “si tu dices baila, yo digo dance”. ¡Enormes!

Y esto es todo, sólo nos queda felicitar a Esmerarte por su buen hacer y despedirnos hasta el año que viene. Si alguno quiere repetir experiencia o quiere vivirla por primera vez junto a nosotras, debéis saber que la organización ya ha anunciado las fechas de la edición del 2018 y ha puesto a la venta los primeros abonos. La séptima edición de PortAmérica tendrá lugar los días 5, 6 y 7 de julio y repetirá ubicación volviendo a la Carballeira de Caldas de Reis.

¡Larga vida al PortAmérica!
#SomosColectivo

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Una respuesta a “Crónica del PortAmérica 2017: “La edición más bonita”

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