Crónica Vida Festival 2018: “El retorno del Vida”

Hace ya cinco años que de las cenizas del festival Faraday nació el Vida Festival, una propuesta que nacía con la idea de ofrecer a los asistentes comodidades impropias de grandes eventos, el aforo está limitado a 10000 asistentes por jornada, mientras se disfruta de un cartel formado por grandes nombres internacionales y una selección de las bandas más punteras nacionales.

Lo curioso es que tras cinco ediciones todavía me sorprendo al entrar en la Masia d’en Cabanyes y descubrir los photocall de bienvenida que, año tras año, invaden Instagram. Todo apuntaba a que este año la temática de las instalaciones del Vida 2018 estarán dedicadas al paso del tiempo, pero en seguida, tras cruzar la explanada principal, en la que se encuentran los escenarios La Masia x Levi’s y Estrella Damm, y adentrarme en el ya famoso y frondoso bosque que comunica con los escenarios La Cabana Jägermusic y La Cova Movistar, descubrí que el verdadero concepto en el que se basaba la decoración de este año era el “espacio-tiempo”.

El Bosc, coronado por un homenaje al inicio de Star Wars con los nombres de todas las bandas que formaban parte del cartel sobrevolándonos, se encontraba repleto de estrellas, lluvias de asteroides, astronautas y agujeros de gusano. El sitio perfecto para perderse entre conciertos y pasar un buen rato de risas con los amigos.

Pero basta de palabrería… Esta es la crónica de la 5ª edición del Vida Festival, “Episodio V: El retorno del Vida” 😉


Jueves 28 de junio

El jueves se daba el pistoletazo de salida del quinto aniversario del Vida Festival, lo más curioso de esta jornada, es que se ideó como una fiesta inaugural del jueves y a día de hoy se ha convertido en otra jornada oficial con unas propuestas tanto o más interesantes como las del viernes y el sábado. A las 19h arrancaron los conciertos en los cuatro escenarios y se pudieron disfrutar de bandas con tanta solera como Calexico Los Planetas; así como Curtis Harding, quien se estrenaba en Catalunya.

Precisamente, mi entrada al festival coincidía con el final del recital del cantante de soul y como lo mío con Los Planetas no es precisamente una relación amorosa, tras unos cuantos temas que me permitieron constatar que el suyo iba a ser un concierto sólo apto para los más fans, me lancé de cabeza al remolino que ya se había formado en La Cabana Jägermusic en torno al post punk de Vulk. Los de Bilbao son unas fieras, baterías potentes, líneas de bajo que te las saltarías ni con pértiga, arreglos de guitarra punzantes y un frontman que parece ser un pupilo aventajado de Ian Curtis. Sinceramente, decidir ignorar el escenario principal fue una de las mejores ideas que he tenido en lo que llevamos de año.

Vulk por Rafa Rubiales (@Rafa_Rubiales)

Decidí quedarme en el bosque pero cruzarlo y visitar La Cova Movistar para seguir quemando zapatilla y tragando polvo a base de las canciones urgentes y directas de Futuro Terror. Lo mejor fue que aunque pesimista de mi no auguraba mucho público, ya que la semana que viene vuelven a tocar en Barcelona, pero me equivoqué. Éramos muchos los que disfrutamos de la actitud y el buen humor de los alicantinos y es que su música crea adicción casi instantáneamente.

Tras el atracón de punk, llegaba el momento de cruzar el recinto y pese a perderme a Playback Maracas, disfrutar de mi enésimo concierto de Novedades Carminha. Cómo iba a perderme a mis caprichitos de Santiago favoritos, esos seres tan descarados y seguros de sí mismos capaces de arrancar tras los granadinos con ‘Te quiero igual’, un tema cuyo estribillo reza “aunque te gusten Los Planetas como a todos los puretas, yo te quiero igual“. Toda una declaración de intenciones de lo que estaba por venir, un desfase de baile y buen humor a base de hits pegadizos como ‘Antigua pero moderna’, ‘Pesetas’, ‘Jódete y Baila’ o ‘Ritmo en la sangre’. Los gallegos cerraron con su celebre versión del ‘Demolición’, de Los Saicos, la guinda perfecta para un concierto de diez.

Novedades Carminha por Mika Kirsi

Mi noche llegó a su fin en el Vida Club, una zona chill out que es el refugio perfecto para los festivaleros con ganas de bailar sin más y donde las sesiones están a cargo de gente de sellos locales, periodistas u organizadores de festivales afines.



Viernes 29 de junio

Una jornada habitual del Vida empieza en el escenario El Vaixell, un espacio precioso y muy especial situado en mitad de El Bosc y que está dedicado habitualmente a los sonidos folk o al pop cálido. El viernes, los más madrugadores, disfrutaron de la perfecta dupla que forman dos grandes de la escena nacional, The New Raemon y Ricardo Lezón (líder de McEnroe) ¡Maravilloso!. A continuación, en el mismo escenario, los murcianos Rey Lobo, una banda de la que los directores del festival se prendaron en el Big Up! Murcia 2017 y que ya pudimos disfrutar en una de las fiestas de presentación, enamoraron a más de uno con su Nonduermas, un trabajo en el que combina pop experimental con deliciosas bases electrónicas.

Mientras en La Masia, Nick Mulvey hacía las delicias de los más folkies, decidí que era el momento de recargar energías en la zona de restauración. Habrá quien se pregunte por qué os cuento esto, pues porque en el Vida hasta la zona de las track foods es bonita. Mirad la siguiente foto si no me creéis ❤

Lo que llegó después fue LA MUJER, así, en mayúsculas. Annie Clark, más conocida como St. Vincent, apareció impresionante en el escenario, tras la ubicación de Toko Yasuda, así como de un batería y un teclista ataviados con una especie de media en la cabeza que impedía ver su rostro, pero unas curiosas pelucas con flequillo. Una puesta en escena en la que se empodera a la mujer en el aspecto visual, pero la coloca al mismo nivel sobre el escenario.

La presentación de Masseduction por parte de St. Vincent y sus “droides humanos”, forma en la que habló de sus músicos, rozó la perfección, resultando tan hipnótica, fabulosa y teatral que hace casi imposible no llegar a plantearse si de verdad los cuatro seres que había sobre el escenario eran o no realmente androides.

St Vincent por Mika Kirsi

Tras este derroche de perfección necesitaba una buena dosis de mamarracheo y nadie mejor que Esteban & Manuel en La Cabana Jägermusic para proporcionármelo. Los gallegos, quienes repiten unas 200 veces su nombre por bolo para que se quede bien grabado en el cerebro, son en estos momentos la banda revelación del 2018. Sus aires de fiesta de pueblo/verbena moderna, salpicados por cumbia pegadiza enloquecieron a todo el que se acercó a verlos. Pensad que Manuel, el guitarra, llegó a marcarse un “stage diving” de esos que piensas que te hacen creer que has perdido al músico y que el concierto va a acabar, pero no, volvió y lo hizo con una sonrisa de oreja a oreja y ganas de seguir tarareando ” con el autotune a tope de potencia.

Después de este chute de adrenalina todo iba a parecerme poco, incluso Franz Ferdinand, pero si además los de Glasgow llegan con las revoluciones bajadas la cosa ya se pone dramática. ¿Sabéis la palanquita de los reproductores de vinilo que te deja elegir entre 45 o 33 rpm? Pues la sensación que tuve durante todo el concierto es que alguien la había dejado a 33, eso sí, la ventaja que tienen este tipo de bandas es que tras tantos años de carrera son capaces de presentarte un repertorio lleno himnos y que todos conocemos. La efectividad de sus hits fue lo que consiguió que pese a tener la sensación de que a la banda les faltaba un Red Bull (o dos), el final de concierto fuera una fiesta con ‘Do you want to’ o ‘Take me out’.

Lo curioso de todo esto, es que de camino a La Masia x Levi’s había quien hablaba de que el concierto había sido una locura y yo sólo podía pensar “pues ya veréis la que os espera ahora con Joe Crepúsculo“. El de Barcelona arrancó con algunos de los temas que forman parte de su último disco, algo más lentos de lo habitual, seguramente para que nos fuéramos aclimatando. Pero en seguida, al ritmo de canciones como ‘Musica para adultos’ o ‘La canción de tu vida’ se desató la locura colectiva entre los asistentes y sobre el escenario, en esta última ubicación, en parte por la presencia de Tomasito y sus palmas, así como un barman que no dejó de proporcionar cockteles a los músicos durante toda la actuación. Al final, como ya es tradición, invasión de escenario al ritmo de ‘Mi fábrica del baile’ ¡Enorme!

El encargado de cerrar la jornada y mantener el nivel de euforia fue el siempre efectivo Guille Milkyway en formato DJ y creo que puedo asegurar que lo consiguió. Eso sí, a base de pinchas muchos temas bailables, mamarrachos y fácilmente coreables. Que conste que no es una critica, espero que Sonia & Selena nunca desaparezcan de su repertorio.



Sábado 30 de junio

La tarde de la jornada del sábado empezó con un acaparador éxito de convocatoria de Albert Pla en El Vaixell. Está claro que la sátira y sentido del humor del catalán tiene una tirada que fuera de nuestras fronteras quizás no se entienda, pero que narices, se me ocurren pocas formas tan curiosas para empezar un festival que escuchar la historia de como Pla se folló a Antònia Font, o verle riéndose de todos nosotros, si se os ocurre otra forma soy todo oídos.

Albert Pla por Nerea Coll @NereaColl_Photo

A partir de ahora no os voy hablar de ninguno de los conciertos de los escenarios principales, si queréis saber como fueron los conciertos de They Might Be Giants, Of Montreal Hookworms deberéis visitar otros lares, ya que una servidora salió el sábado de El Bosc en contadas ocasiones. Mi periplo musical entre La Cabana JägermeisterLa Cova Movistar arrancó con Maga, una apuesta segura. Los sevillanos son una de esas bandas que forman parte de la banda sonora vital de muchos indies, sin que algunos sin ni siquiera sean conscientes de ello. En mi caso, ‘Diecinueve’ y ‘Agosto Esquimal’ son una parte tan importante de mi pasado que cuando les veo no puedo hacer otra cosa que no sea disfrutar. Pero no penséis que es algo aleatorio, ya que la banda es el claro ejemplo de lo que significa un directo de diez y es que tantos años sobre los escenarios se tienen que notar. A continuación, Josh Rouse, consiguió enamorarme con su folk contemporáneo, aunque al igual que le acababa de pasar a Maga hacía pocos minutos, se le quedó pequeño el escenario.

A partir de este momento y hasta el final de fiesta, el Vida dio paso al rock garajero y mira, ¡qué maravilla! Con La Plata se hizo la luz porque los primeros acordes de ‘Fracaso’ estaban sonando y el público ya andaba como enloquecido entre pogos, saltos y mucho, mucho polvo. Su puesta en escena tan correcta técnicamente como explosiva, todo personalidad, nada de palabras innecesarias, la música es la principal preocupación. 2018 es el año de los valencianos, está claro.

La Plata por Rafa Rubiales (@Rafa_Rubiales)

Mourn, que en breve se marchan a Estados Unidos de gira para presentar su último disco Sorpresa Familia, hacían enloquecer al personal yo decidí que debía recargar energías antes del asalto de Perro. Lo siento por los barceloneses, pero es que los murcianos son una de esas debilidades que no me molesto en ocultar. Os cuento esto porque la hamburguesa de shiitake, brie y muchas otras cosas, sobre el bouquet de patatas paja que me zampé en La Internacional bien merece una mención ¡amigos, me salvasteis la vida!

Con Perro perdí la cabeza. Ya os he hablado de tercer disco (Trópico Lumpen) en anteriores ocasiones, pero el sábado me hicieron gozar de lo lindo desde la primera fila, con sus nuevos temas en directo y con su delirante e irónico sentido del humor. Os podría contar el setlist, pero vamos, que ya sabéis, todos sus hits, entrelazados con los nuevos temas y mientras ellos trabajaban, entre el público los pogos eran incesantes y salvajes, alcanzando el clímax con ‘Marlotina’, donde Aarón realizó su tradicional legendario salto al público.

Mi noche acabó con unos buenos bailoteos, un año más, gracias a la sesión de Eneida Fever DJ, espero que esta mujer siga pinchando todas las ediciones del festival porque lo suyo es buen rollo del bueno.


Me encantaría poder contaros también cosas sobre la jornada del domingo, pero por razones personales tuve que retirarme antes de lo esperado, perdiéndome el ‘Vida By The Sea’. Pero estas tres jornadas me han bastado para asegurar que el Vida Festival ha consolidado en esta edición el formato de tres días y ha reforzado una línea estilístia: conciertos sin agobios rodeados de naturaleza, un sonido cuidado y un cartel lleno de grandes nombres que comparten escenario con promesas nacionales.

Con ganas de más empieza a gestarse la sexta edición, agotando los primeros abonos que han salido a la venta del 2019, y es que el Vida Festival ya tiene un primer nombre en el cartel, The Charlatans y cinco ediciones previas excelentes que han sabido generar fieles y expectación. Además este invierno nos traerá el Secret Vida, un nuevo formato cuyo cartel es secreto y en el que 1500 personas acudirán los días 8 y 9 de diciembre a una finca en Sant Pere de Ribes. Aunque no nos engañemos, sabiendo el gusto de sus directores este festival promete y mucho.

#SomosColectivo

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.